sábado, 7 de junio de 2008

Palabras de Jesús Misericordioso

¿Porqué te confundes y te agitas ante los problemas de la vida?
Déjame el cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor. Cuando te abandones a Mí, todo se resolverá con tranquilidad según mis designios. No te desesperes, no me dirijas una oración agitada como si quisieras exigirme el cumplimiento de tus deseos.
Cierra los ojos del alma y dime con calma: Jesús, en Vos confío.
Evita las preocupaciones angustiosas y los pensamientos sobre lo que puede suceder después. No estropees mis planes queriéndome imponer tus ideas. Déjame ser Dios y actuar con libertad. Abandónate confiadamente en Mi y deja en Mis manos tu futuro.
Dime frecuentemente: Jesús, en Vos confío.
Lo que más daño te hace es tu razonamiento y tus propias ideas y querer resolver las cosas a tu manera. Cuando me dices: Jesús, en Vos confío, ¿no será como el paciente que le pide al médico que le cure, pero le sugiere el modo de hacerlo? Déjate llevar en mis brazos divinos, no tengas miedo, Yo te amo.
Si crees que las cosas empeoran o se complican a pesar de la oración, sigue confiando. Cierra los ojos del alma y confía. Continúa diciéndome a toda hora: Jesús, en Vos confío.
Necesito las manos libres para poder obrar. No me ates con tus preocupaciones inútiles. Satanás quiere eso, agitarte, angustiarte y quitarte la paz.
Confía sólo en Mi, reposa en Mi, abandónate a Mi. Yo hago los milagros en la proporción del abandono y confianza que tienes en Mi. Así que no te preocupes, echa en Mi todas tus angustias y duerme tranquilo. Dime siempre: Jesús, en Vos Confío y verás grandes cosas, te lo prometo por Mi Amor.
JESUS